El puto retorno

Leo este titular que pongo al comentario y me parece poco original. Lo es. Pero uno llega con el encefalograma tan plano que es lo mejor que a uno se le ocurre, viendo sobre todo el panorama de más de lo mismo: que si una ministra debe dimitir (yo creo que más por su falta de talante, si acaso, que por el apagón en Barcelona), que si un tiburón llega a las playas de Tarragona (ahora ya no hay serpientes de verano, sino tiburones de verano), que si Zapatero se nos ha ido inopinadamente a veranear a Asturias…

Me alegro mucho, la verdad, de esta falta de titulares, que tienen que recurrir, en el plano interno, a Gallardón –qué poco le quieren en su partido, Señor– y, en el externo, lamnentablemente olvidada la catástrofe en Perú (los que la sufren no pueden olvidarla), al huracán ‘Dean’: importan más los turistas atrapados en los hoteles de lujo que otras víctimas menos ‘potentes’. Digo que me alegra, en el fondo, esta falta de titulares porque al menos hasta ahora no se han cumplido las predicciones que parecían indicar las ganas de ETA de causarnos otra conmoción en el período vacacional.

Y, sin embargo, esta sequía informativa es prólogo de la gran batalla que vamos a vivir en las próximas semanas, en los próximos meses, hasta que, en marzo, se celebren las elecciones. Preparemos nuestro ánimo para esa larga, dura, crispada, precampaña que nos viene y que va a empezar ya dentro de quince días. El 3-s se da el pistoletazo de salida. Que Dios nos coja confesados, como dicen las abuelas.

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