El ¿maquiavélico? Zapatero

Acabo de terminar el libro de José García Abad ‘El Maquiavelo de León’ y me suscita algunas reflexiones. Me ha molestado la utilización que desde la derechona –la que representa ‘La Gaceta de los Negocios’, por ejemplo– se ha hecho de este volumen, que me suscita algunas reflexiones. Estas:

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¿Es realmente Zapatero como lo pintan?

José García Abad: ‘El Maquiavelo de León’, La esfera de los Libros, 2010.

Fernando Jáuregui

Sobre la personalidad tópicamente poliédrica de José Luis Rodríguez Zapatero hemos escrito periodistas con vocación de independencia (yo mismo, en ‘La Decepción’, Ed. Debate, 2008), sociólogos, hagiógrafos, psiquiatras y hasta novelistas. Su personalidad es un enigma, su sonrisa giocondesca oculta muchas cosas, su mirada de ave depredadora revela, sin duda, un personaje inteligente e inquietante. No es extraño, por tanto, que quienes profesionalmente hemos de ocuparnos cada día de la evolución de un presidente del Gobierno, de ‘este’ presidente del Gobierno en este caso, nos hayamos lanzado como buitres al libro del veterano periodista de izquierdas José García Abad, quien, en el subtítulo de su último libro, ‘El Maquiavelo de León’, se atreve a decir que nos contará “cómo es realmente Zapatero”.

Ardua tarea, saber cómo es realmente Zapatero. García Abad, que está a punto de conmemorar el vigésimo aniversario de su publicación económica ‘El Nuevo Lunes’ (lo que no es pequeña cosa y certifica su veteranía), ha acudido a testimonios variados de ex ministros con cierta dosis de cabreo por haber sido cesados, de socialistas ‘de los de antes’ que no han sido tomados en consideración y también de ministros actuales que se han dejado entrevistar y de personajes de la economía que necesitaban ‘colar’ su versión de algunos pasajes especialmente vidriosos ocurridos durante la Legislatura y media que ZP lleva en el poder.

–Texto algo ambiguo—

El resultado es una serie de anécdotas y sucedidos, más o menos conocidos –algunos, desconocidos en absoluto–, a través de los cuales se pretende trazar la personalidad del inquilino de La Moncloa. Me han interesado especialmente los capítulos dedicados a los sucedidos económicos del mandato zapateril –en esto, García Abad es un especialista–, aunque lo cierto es que muchos de estos pasajes ya habían sido reflejados en obras anteriores. Lo curioso es comprobar cómo las distintas fuentes son capaces de mentir escandalosamente acerca de sus intenciones, de lo que hicieron y de lo que no hicieron para lograr algunos de sus objetivos, desde la ‘toma’ de Endesa –uno de los pasajes más escandalosos del paso del ‘zapaterato’ por el poder—hasta los intentos de copar la presidencia del BBVA por parte de Luis del Rivero, otro episodio no demasiado edificante, por cierto, a cargo de este curioso personaje murciano.

Tengo para mí que García Abad no ‘compra’ del todo ninguna versión, lo que hace su texto, tan utilizado desde la derecha más recalcitrante y antisocialista, ocasionalmente algo ambiguo. Pero se ve que al autor ni le interesa enemistarse, ni le apetece confiar, con y en algunos de los más sobresalientes protagonistas del poder en la sombra, desde Javier de Paz hasta el propio Miguel Sebastián. Pero, en fin, ahí quedan sus testimonios, que lograrlos no es logro pequeño, dada la impermeabilidad informativa de los sujetos en cuestión.

–El ‘suicidio histórico’ de ZP—

Con quien es patente que el veterano y gran periodista no logra hablar es con José Luis Rodríguez Zapatero, que sigue constante en su suicidio de cara a la Historia, negándose a reconstruirla para los profesionales del tema, y sí, en cambio, para los advenedizos que acuden a hacerle la pelota o a hacer negocios mediáticos a su sombra. Y la negativa del monclovita a recibirlo añade, como es casi obligado, un grado de antipatía al retrato que del personaje se hace en este libro, ya digo que abusivamente empleado por el antigubernamentalismo rampante.

¿Merece Zapatero este mal trato? Probablemente, tanto como merece otros textos de rendida admiración que le han dedicado los amigos y deudos. Es decir, no. Él no es ni el Maquiavelo consumado que apuñala por sistema a quienes le sirvieron ni el ‘Bambi’ bonachón que se dedica a hacer el bien impulsado por sus ideas regeneracionistas desde una perspectiva cuasi masónica. En mi modesta opinión –y tampoco es que haya sido un beneficiario de las confidencias de Zapatero, precisamente–, ZP es un superviviente. Ni más, ni menos.

Un tipo con suerte que, con no demasiada preparación –es la historia de nuestra vida política, qué quieren–, llegó hasta la cúspide poco después de haber cumplido los cuarenta,, ayudado por la coyuntura, por los acontecimientos y por la ‘baraka’. Ni mejor ni peor que Adolfo Suárez, que también tuvo lo suyo, aunque hoy sea una leyenda, ni mejor ni peor que Felipe González, que hoy se empeña en destruir la suya, ni mejor ni peor que José María Aznar, empecinado en arrasar desde el hoy con lo bueno que pudo hacer ayer.

–Un fracaso admirable–

He terminado el libro, lo he cerrado y he meditado unos momentos en lo que García Abad nos cuenta, buena parte de lo cual, como digo, ya lo conocía y estoy en proceso de historiarlo. Me he preguntado si, tras la lectura, ahora sé cómo es realmente Zapatero. Y, lo siento, querido Pepe, pero sigo sin saberlo. Dudo que incluso Sonsoles Espinosa, a la que dedicas el penúltimo capítulo del libro, lo sepa. En ese sentido, este libro, de obligada lectura para gentes que, como yo, están interesadas en lo que es la política de este país, es un fracaso admirable. Pero imposible no morir en este intento: me parece que, a base de convertirlo en un icono, hemos hecho del ciudadano bienintencionado y ambicioso, improvisador y taimado, José Luis Rodríguez Zapatero, un icono que, poco a poco, se ha ido convirtiendo en la esfinge inexplicable que, en base a su propia simplicidad, hoy es.

[tele= http://www.diariocritico.com/tv/video/8019/jose-garcia-abad-nos-presenta-su-nueva-libros-sobre-zapatero-el-maquiavelo-de-leon.html]

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